¿Cuáles son los centros urbanos con usos más próximos?

La proximidad al trabajo y a la vida cotidiana

La distribución de los usos en el territorio puede favorecer la contención de la movilidad si se generan entornos donde los habitantes se abastecen y trabajan en proximidad. Por contra, estos mismos usos pueden ser generadores de grandes flujos de movilidad, representando un freno en el cambio de modelo urbano y productivo.

Proximidad a los usos productivos y al abastecimiento

La ciudad se articula a partir de los usos del suelo que se ordenan y se mezclan para dar lugar a entornos diversos como barrios residenciales, distritos de oficinas, equipamientos (educativos, culturales, sanitarios, etc.), zonas de usos mixtos con una multiplicidad de actividades económicas (comerciales y de servicio) que dan soporte, generalmente, a la vivienda.

Usos y actividades dibujan el paisaje urbano y crean una ciudad de proximidad cuando la población está correctamente abastecida cerca de su lugar de residencia que, a su vez, refuerza la caminabilidad y la disminución de trayectos. Por el contrario, pueden ser grandes generadores de movilidad si existe una relación inversa y los ciudadanos han de realizar grandes desplazamientos para abastecerse o acceder a los espacios productivos.

En este sentido, la proximidad a los usos es un vector fundamental para la reducción de la movilidad. En un escenario futuro, podría llegar a mermar la calidad de vida de los habitantes -si los barrios no se encuentran suficientemente equipados- o imposibilitar la reducción de trayectos, especialmente si los usos productivos siguen alejados del lugar de residencia.

En este mapa, se muestra la proximidad a los usos productivos (oficina e industria) y de abastecimiento (comercio) calculada en un radio de un kilómetro desde cada parcela (ponderando la superficie construida de cada uso a analizar y su distancia).

De este modo, si el primer indicador muestra un valor de 100 significa que en el area existe la misma proximidad a usos residenciales que a usos de abastecimiento. Mientras que si para el segundo indicadro muestra un valor de 50, significa que la proximidad a usos productivos en el ámbito es la mitad que a usos residenciales.

Nota: El Catastro aporta una clasificación general de los usos del suelo; es necesario contar con otros datos más precisos (censos de comercio o licencias de actividades) para determinar el uso real o las actividades económicas finalmente implantadas. Estas actividades pueden ser determinantes en la calidad de vida de un barrio si se enfocan a las necesidades cotidianas de sus residentes. En cualquier caso, es imprescindible tener suelo preparado para acoger los usos productivos y de abastecimiento.
La proximidad a los usos esenciales se obtiene como el promedio de la inversa de la distancia entre cada parcela y el resto de las parcelas que la rodean a un radio de un kilómetro, ponderado por los metros cuadrados de superficie de aquellos usos que quieren medirse.